martes, 17 de octubre de 2017

DESPUÉS DE NOSOTROS, EL DILUVIO



El anciano camina despacio hacia las olas y se sienta en la arena a esperar la muerte del sol. La brisa marina activa su memoria. Recuerda una sinfonía de Debussy en el celular de su abuelo, los torpes intentos de su hijo para aprender a tocar la flauta en el refugio, el silbido de miles de bombas en el cielo, la respiración suave de su esposa agonizante. Ninguna lágrima asoma por su mejilla. Quince años de soledad lo han drenado por completo.

A veces le habla a los caracoles, les pregunta si han visto a otra persona en sus viajes. Al escapar de las ciudades, muchos se fueron al norte, cerca del polo, creyendo que encontrarían sobrevivientes. Él podría ser el último ser humano sobre la tierra, sin radio ni televisión es imposible saberlo.   

Ya se refleja el sol en el agua y pequeños anfibios desconocidos, salen debajo de la espuma amarillenta. Al verlos, recuerda las historias de Darwin y se los imagina creciendo, multiplicándose, diversificándose durante miles, millones de años, hasta dar con una especie que herede una tierra libre de humanidad.

El hombre se levanta y camina hacia ellos. La sinfonía de Debussy vuelve a su mente, mientras los va pisando uno a uno, asegurándose de que ninguno llegue hasta el bosque.

Alberto Sánchez Argüello

Octubre 2017

lunes, 16 de octubre de 2017

DESDE RELATOS HASTA TEDxMANAGUA



"Somos lo que recordamos"
@relatartenic

A mediados de enero de este año, Luis Caldera me habló de "Relatos", un espacio para compartir ideas valiosas en un ambiente relajado, como parte de sus iniciativas desde "La Vagancia". La primera edición estaba prevista para el mes de febrero y me propuso participar. En aquel momento no tenía idea de que podría hablar.

Un año atrás, yo había creado el blog de Relatarte, con sus respectivas cuentas de twitter y facebook. Relatarte es un proyecto que nunca arrancó. Era una idea para desarrollar charlas y talleres sobre terapia narrativa aplicada a grupos y organizaciones.

La terapia narrativa propone que todos y todas nos contamos a nosotros mismos una historia, la narrativa del yo. Seleccionamos una parte de los recuerdos y eventos de nuestras vidas hasta hacerlas encajar en el perfil de un personaje que tiene nuestro nombre. El pensamiento narrativo consiste en contarse historias de uno a uno mismo y a los otros, al narrar estas historias vamos construyendo un significado con el cual nuestras experiencias adquieren sentido. La construcción del significado surge de la narración, del continuo actualizar nuestra historia, de nuestra trama narrativa.

Decidí que era hora de retomar Relatarte, pero no desde un enfoque conceptual, si no desde uno reflexivo, que permitiese mostrar el hilo que  conectaba aquellas ideas con mi vida, con mi propia historia.

Así nació la charla "Reescribir la propia vida", presentada en Relatos el 22 de febrero del 2017.

Llegar a esa charla no fue fácil. Escribí tres versiones que fueron criticadas con fiereza de la buena por Carito. Ensayé ante el equipo de la vagancia y recibí una excelente retroalimentación. Y sobre todo, en el proceso de escribir sobre mi madre y mi historia, sentí que se me iba el piso y cómo todo se quebraba en mi interior. El camino a Relatos fue uno de crecer y re descubrir a mi madre y a mí mismo. 

Estar esa noche del 22 de febrero, frente a un grupo de unas treinta personas, fue vulnerarme en un espacio público, como nunca antes en mi vida.


Y luego me pidieron hacerlo de nuevo...

El 10 de junio recibí un email de parte del equipo de TEDxManagua, notificándome que Ulises Juárez Polanco me había nominado para el evento de TEDx en octubre. Ulises ya me había nominado para la edición del 2016, pero en aquel momento no sentí que tuviese algo que valiese la pena compartir. Esta vez sí.

Siguió una entrevista, cinco ensayos y otras tres versiones de la charla, que pasó a llamarse "Somos un personaje de nuestro propio relato". Carito me acompañó todo el camino, recordándome los principios que me había compartido para Relatos: identificar las ideas fuerza, resumirlas bien, comunicarlas de manera clara, hacer pausas en los momentos justos y hacerlo personal pero sin drama.

Juan Cuadra y el equipo me dieron valiosas pistas para que la charla conectara, tanto con las personas que verían el video en el canal de Youtube de TEDx, como con los 800 estudiantes de secundaria becados por su desempeño académico, que llegarían al Olof Palme desde Estelí, Chinandega, Managua y Rivas.

Una de las cosas más difíciles que me tocó superar, fue el conflicto interno que tuve a la hora de aprenderme la charla: sentía que cada vez que ensayaba y la ajustaba, perdía espontaneidad y sinceridad. Pero poco a poco la hice mía. Al final, frente a las luces y un salón lleno, lo único que importó fue compartir un viaje que había iniciado aparentemente diez meses atrás, pero que en realidad era mucho más antiguo. Era un viaje de cuarenta y un años, que me permitió recuperar a mi madre en mi memoria, como un ser fuerte y maravilloso. Un viaje que me permitió recuperar al niño que fui, como un luchador que sobrevivió temores y vergüenzas con la luz siempre en el corazón.

Gracias equipo TEDxManagua por su trabajo excepcional y apasionado para crear estos maravillosos eventos, que recogen voces tan valiosas como la de David Rocha, actor titiritero, narrador oral escénico, crítico teatral e investigador cultural y George Henriquez, Kreol, investigador y activista por los derechos de pueblos minoritarios.

Gracias Ulises Juárez Polanco por la postulación. Me hubiese gustado que estuvieras ahí, junto al resto de los jocotes, listo para trolearme después del TEDx.

Gracias Luis y La Vagancia por abrir el camino para esta charla.

Gracias Carito de mi vida por tus críticas, tus consejos y tu apoyo incondicional.


Gracias.


PD: una de las cosas más hermosas del TEDx fue compartirlo con mi hijo Ernesto :)


Alberto Sánchez Argüello
Managua, 16 octubre 2017

jueves, 12 de octubre de 2017

EL ATENTADO



Los primeros rumores sobre un intento de asesinato al presidente de la república nos llegaron una navidad. Un grupo radical se infiltraría en una conferencia de prensa, con la cooperación de un diario opositor. Cancelamos todas las comparecencias públicas del presidente, e iniciamos una investigación. La falta de cooperación nos obligó a cerrar diarios y encarcelar editores y reporteros. Luego, nuestros espías en las fronteras nos informaron que los radicales se habían aliado con gobiernos vecinos. Construimos muros, cavamos fosas, cerramos el aeropuerto y prohibimos la entrada a cualquier extranjero. Hubo algunos inconformes que hicieron piquetes en las calles y los grandes productores protestaron en el campo. Procedimos a implementar de manera permanente el toque de queda y la ley marcial. A treinta años de aquella navidad, seguimos esperando el atentado.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Octubre 2017

martes, 10 de octubre de 2017

LA PERSISTENCIA DEL HIPO


Camilo, medio almorzado y preocupado por el insomnio crónico de su hija, sale de su casa exactamente a las dos con cuarenta y tres minutos. Una hora después, llega al estadio, ya casi por iniciar el partido de Namibia contra Nicaragua. Se mete a la cabina frente al terreno y se alista para iniciar la crónica radial del juego, pero un intenso ataque de hipo se lo impide.  

Durante las próximas dos horas, un técnico radial, tres conserjes, un guarda de seguridad, cuatro modelos y una docena de fanáticos le pasarán varios litros de agua. También tratarán de asustarlo con gritos, el precio del combustible y un video de Whatsapp. Pero no lograrán extinguir la contracción espasmódica e involuntaria del diafragma y los músculos intercostales de Camilo.

El hipo más bien, irá en aumento, generando una vibración rítmica desde el cuerpo de Camilo hacia las vigas del estadio y de ahí al asfalto, los monumentos de los próceres en las rotondas, los barrios de la parte baja de la ciudad y la casa de gobierno.

La actividad telúrica producirá que el Instituto de estudios territoriales decrete una alerta sísmica a las seis menos cuarto. Información que será desmentida quince minutos después, en una conferencia de prensa de la vicepresidenta de la República, junto al anuncio de una nueva alza de la gasolina, el cambio de tres ministros y cinco leyes nuevas aprobadas el fin de semana.

Faltando siete para las ocho, Camilo volverá a su casa. Se tomará cincuenta miligramos de Clorpromazina y se desplomará cansado en su cama, sin darse cuenta de que en el cuarto de al lado, su hija finalmente logrará dormir, arrullada por el sonido de su hipo.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Octubre 2017

Imagen: study of a childs head Leonardo Da Vinci

viernes, 6 de octubre de 2017

VOTOS MATRIMONIALES



Ahí va la pobrecita de Josefina para afuera. Ya son tres veces que sale del restaurante para ver si Germán está bien. Que si necesita el paraguas, que si tiene frío, que si mejor la espera en el café de enfrente. 

Los veo disimulada a través de la ventana que da a la calle. Ella intenta tomarle la mano y Germán ni se percata, sólo está ahí, de pie, mirando hacia la nada. 

Les dije a las chicas que este no era un buen lugar para reunirnos, demasiado lujo, demasiadas restricciones. Pero ellas querían celebrar el octogésimo cumpleaños de Josefina en un lugar nuevo. En la crepería de Don Santiago se come bien y siempre dejan pasar a Germán, pero no hubo manera de convencerlas. 

Ahora estoy aquí, pensando si cuando yo sea viuda pasaré mis días como Josefina, pendiente de mi fantasma.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Octubre 2017

miércoles, 4 de octubre de 2017

ZAMANTA



Lejos de las cuadrillas de paramédicos, las tropas especiales de la policía, los batallones diezmados de militares, los edificios destruidos, la refinería en llamas, los miles de cuerpos tirados en las calles y el gigantesco reptil que sigue destruyendo la ciudad mientras escribe en las paredes un nombre dentro de corazones, Samanta observa el pandemónium con un par de binoculares. Al poco tiempo se aburre, maldice su suerte y llama a un taxi que la lleve al aeropuerto. Mientras prepara sus maletas, se consuela pensando que al menos aquel monstruo analfabeta nunca pudo escribir bien su nombre.

Alberto Sánchez Argüello
Octubre 2017

jueves, 24 de agosto de 2017

SOMOS LO QUE RECORDAMOS



Mi abuela siempre toma las mismas callejuelas sucias. A pesar de la insistencia de mi madre de cambiar su ruta diaria y cruzar por el parque para acortar la distancia a la pulpería. Es tozuda. Prefiere pasar saludando a medio barrio camino a comprar el pan y la leche.

Me mandan a que la siga, me dicen que me apure, pero hace mucho sol y recorro despacio las cuadras, con ese sueño pegajoso de los domingos por la mañana. Hasta me parece que sigo soñando cuando le paso al lado a un carruaje amarillo idéntico al que tuvo mi bisabuelo, cuando era cochero en Granada. Por ir viendo aquello, me escapo de tropezar con una monja que parece salida del retrato escolar del internado de mi abuela, la misma que les picaba la cabeza con un lápiz afilado si se portaban mal. Me restriego los ojos y miro hacia adelante un reguero de ropa vieja, ángeles de latón, libros tirados y un señor vestido de frac que sentado en la acera, contempla con tristeza un sobre cerrado que sostiene en su mano.

Apresuro el paso, pero voy de subida y las chinelas me jalan. Las vecinas están asomadas en los umbrales, tratando de entender lo que está pasando. Yo no me detengo, sólo evito pegarme contra una lancha encallada en el asfalto y un caballito de madera que se mece con la brisa matinal.

Mi abuela me espera sonriente, mientras acaricia el gato de la señora de la venta. Yo pido agua y se la paso junto a la pastilla diaria que olvidó tomar. Pero ya es tarde. Mi abuela ahora es una niña y de su boca caen sus primeras letras que se dispersan por el piso, ruedan hacia la acera y descienden lentamente por la calle, para acompañar al resto de sus recuerdos.     


Alberto Sánchez Argüello
Managua 24 agosto 2017